EDUCACIÓN DEL DIAMANTE 

En ROSEE, creemos que cada diamante debe contar una historia única. Por eso, seleccionamos a mano cada piedra, buscando siempre ese equilibrio perfecto entre calidad, brillo y tamaño que represente lo que tú quieres expresar.

Gracias a nuestra red de proveedores internacionales de diamantes naturales, encontramos justo lo que estás buscando: un diamante auténtico, con carácter y belleza atemporal.

La calidad de nuestra mano de obra mexicana y el diseño contemporáneo de cada pieza hacen que nuestra colección de compromiso trascienda lo tradicional. 

Aquí, no solo eliges un anillo… eliges una joya que marcará tu historia para siempre

Las 4C’s de los Diamantes: Lo que toda persona debe saber antes de elegir el suyo

Porque cuando eliges un diamante, estás eligiendo una historia que te acompañará toda la vida

Carat (quilataje), Cut (corte), Color y Clarity (claridad) son los pilares con los que se evalúa la calidad de un diamante. 

En ROSEE, solo trabajamos con diamantes naturales certificados, y queremos que te sientas segura al elegir.

Te acompañamos para que entiendas cada uno de estos factores y puedas tomar una decisión informada y especial. Porque un diamante no es solo una joya, es una historia que empieza contigo.

En Rosee te guiamos para encontrar el balance perfecto entre tamaño, proporción y lo que quieres comunicar. 

PESO - Quilataje (Carat)

El tamaño sí importa, pero no lo es todo

El quilataje mide el peso del diamante 💎 y se mide en quilates (un quilate equivale a 0.2 gramos) pero no siempre un diamante más grande es mejor. 

El quilataje (Carat) es la medida que indica cuánto pesa un diamante. Cada quilate se divide en 100 puntos. Por ejemplo, un diamante de medio quilate se conoce como un diamante de 50 puntos.

En igualdad de condiciones, a mayor quilataje, mayor será su valor, ya que los diamantes grandes son más raros y difíciles de encontrar.

Pero atención:

El quilataje debe ser una guía, no el único factor al tomar una decisión. Un diamante no siempre parece más grande solo por pesar más.

Lo que realmente influye en cómo se ve su tamaño es su proporción y corte.

En Rosee, te ayudamos a elegir con la vista, el corazón y el conocimiento. Porque no se trata solo de números… sino de lo que te hace brillar.

¿Cómo elegir el quilataje ideal?

La elección del Carat (quilataje) generalmente dependerá de tu presupuesto.

Lo mejor es definir primero un rango de precio y, a partir de ahí, explorar distintas combinaciones de calidad: Color, Claridad y Corte.

Luego, busca el equilibrio que más te resuene entre tamaño y calidad.

En Rosee te guiamos para que encuentres el diamante perfecto… ese que une lo que ves, lo que sientes y lo que vale.

COLOR 

Lo que tus ojos notan primero

El color es el segundo factor más importante al elegir un diamante.

¿Por qué? Porque suele ser lo primero que salta a la vista.

Cuando hablamos de color en un diamante blanco, nos referimos a la presencia (o ausencia) de un ligero tono, comúnmente amarillento o grisáceo. 

El Instituto Gemológico de América (GIA) clasifica el color en una escala que va de la D a la Z, donde Des totalmente incoloro y Z tiene un tono amarillo más evidente.

Aunque para el ojo no entrenado la mayoría de los diamantes parecen incoloros, muchos presentan sutiles matices. Como regla general: para notar un cambio visible en el color, hay que saltar al menos dos grados en la escala.

¿Qué significa la escala de color en los diamantes?

Los diamantes se clasifican en una escala de color del D al Z, y cada rango cuenta una historia distinta:

D – F: Incoloros

Son los más raros y valiosos. Lucen completamente blancos, sin ningún matiz perceptible. Son la máxima expresión de pureza.

G – H: Casi incoloros

Visualmente muy similares a los anteriores, pero con un valor más accesible. Una excelente opción si buscas equilibrio entre belleza y precio.

I – J: Tono perceptible

Estos diamantes presentan un leve tono amarillo, más evidente en ciertas formas. La percepción puede variar según el ojo y la piedra. Para la mayoría de las personas, la J suele marcar el límite antes de que el color sea demasiado notorio.

Tip de Rosee:

Formas como la Redonda o Esmeralda ocultan mejor el color, mientras que cortes como el CojínPera u Ovalado pueden hacerlo más visible.

Importante:

Los diamantes con color natural (como los fancy yellow, rosa o azul) son otro mundo: se valoran como gemas de color y tienen una escala distinta.

En Rosee elegimos tonos que luzcan radiantes en tu piel, con esa luminosidad que sólo un diamante de verdad puede darte 

CLARIDAD (Clarity)

Lo que no se ve… también importa

Los diamantes se forman en la naturaleza y pueden tener inclusiones (pequeñas imperfecciones internas). Nosotros seleccionamos sólo aquellos con una claridad excepcional, porque los detalles invisibles hacen toda la diferencia.
Claridad: la huella digital de cada diamante

La claridad de un diamante se evalúa según la cantidad, el tamaño y la ubicación de las imperfecciones naturales que se forman durante millones de años bajo la tierra.

 Estas marcas, conocidas como inclusiones, son parte de la identidad de cada piedra.

La escala de claridad va desde “Flawless” (sin inclusiones visibles) hasta “Included” (con inclusiones visibles), y se determina observando el diamante con una lupa de aumento de 10x.

Lo importante es recordar que la mayoría de estas imperfecciones son microscópicas y no afectan la belleza general del diamante.

En Rosee, recomendamos siempre ver el diamante primero a simple vista, ya que, una vez montado en una joya, nadie lo observará con lupa

Lo que debe enamorarte es lo que ves con tus propios ojos: su brillo, su carácter, su historia.

La escala de claridad GIA es la siguiente:

FL (Flawless) – Sin inclusiones

VVS / VS – Muy, muy pequeñas

SI – Ligeramente visibles

I – Visibles con lupa

¿Cuál es la “zona segura” al elegir claridad?

En un diamante de corte brillante, como el redondo, la zona segura comienza en VS2 o superior.

En cortes escalonados, como el esmeralda o asscher, recomendamos optar por VS1 o superior, ya que su estructura abierta deja ver más fácilmente cualquier inclusión.

Ahora bien, si el diamante se ve limpio a simple vista (eye clean), puedes encontrar mucho valor en calidades SI1 o incluso SI2.

Lo importante es que la belleza no se vea afectada — y eso, muchas veces, no depende de lo que veas con lupa, sino de lo que ves con el corazón

CORTE (Cut) 

Donde nace el brillo, el alma del diamante 

Más que una forma, el corte determina qué tan bien refleja la luz tu diamante

El Corte es la medida más objetiva y técnica de un diamante. Evalúa sus proporciones, el acomodo y alineación de las facetas, así como la calidad del pulido.

Cuando un diamante está cortado de forma ideal, la luz entra y se refleja en su interior, generando ese juego de fuego, brillo y destellos (sparkle) que lo hacen tan especial.

El Cut es el resultado de la maestría del artesano, cuyo trabajo es guiar la luz… y revelar la belleza que ya vive dentro de la piedra.

Cut vs Shape: no es lo mismo

De las 4C’s, el Corte (Cut) es el factor que menos afecta en el precio, pero es el más importante en la belleza de un diamante. Pero no debe confundirse con la forma (Shape).

El Cut solo se califica formalmente en diamantes Redondos Brillantes.

En las demás formas —como Ovalado, Esmeralda, Cojín, Pera, etc.— no existe una calificación oficial de “corte”, sino que se evalúan aspectos como el pulido y la simetría.

En Rosee solo trabajamos con cortes que realzan al máximo su belleza natural